Las fiestas navideñas suelen ser un periodo emocionalmente intenso para todas las familias, pero para quienes han perdido a un ser querido recientemente, pueden convertirse en un momento especialmente difícil.
Reuniones familiares, tradiciones, recuerdos, fotografías, conversaciones… Todo parece resaltar la ausencia. Y cuando llega enero, al cerrar las celebraciones y comenzar un nuevo año, muchas personas sienten una mezcla de alivio y, a la vez, una oleada de emociones que reaparecen.
Desde Funeraria A. Florido, queremos ofrecer un espacio de acompañamiento y apoyo. Este artículo está pensado para ayudarte —o ayudar a alguien de tu entorno— a empezar 2026 con serenidad, reconociendo el dolor sin dejar de avanzar paso a paso hacia la calma emocional.
El mes de enero actúa como un “reseteo emocional”. Terminan las fiestas, desaparece el ritmo acelerado de visitas y abrazos, y llega el silencio del día a día.
Es en ese silencio donde, a menudo, el duelo se hace más presente.
Esto es completamente normal.
En enero pueden aparecer:
- Mayor tristeza o nostalgia.
- Recuerdos más intensos de la persona fallecida.
- Sensación de vacío.
- Fatiga emocional después de semanas llenas de estímulos.
- Preguntas internas sobre cómo será el año sin esa persona.
Reconocer estas emociones es el primer paso para poder gestionarlas con serenidad.
El duelo no desaparece cuando termina diciembre. No sigue un calendario.
Por eso, comenzar el año permitiéndote sentir es fundamental.
Aceptar emociones como la tristeza, la rabia, el cansancio o la confusión no te hace débil: te hace humano. Negar el dolor solo lo intensifica; en cambio, darle un espacio lo suaviza con el tiempo.
- Llorar si aparece el llanto.
- Tener momentos de silencio.
- Hablar con alguien de confianza.
- Escribir pensamientos o recuerdos.
- Reconocer lo difícil que han sido las fiestas sin culpa ni juicios.
El comienzo del año también puede convertirse en una oportunidad para introducir rutinas que ayuden al bienestar emocional, o para
honrar el recuerdo con amor.
Esto puede ayudar a comenzar el año sin sentir que se “olvida” a la persona, sino que se le da un espacio sereno.
Ideas simbólicas para el mes de enero:
- Encender una vela en un momento tranquilo.
- Dedicar un pensamiento o agradecimiento.
- Crear un pequeño álbum de recuerdos.
- Escribir una carta para despedir el año anterior y dar la bienvenida al nuevo.
- Visitar un lugar especial.
Estos gestos, aunque sencillos, tienen un gran efecto emocional.
El duelo no debe vivirse en soledad
Comenzar el año es también un buen momento para abrirse al acompañamiento.
Hablar con alguien de confianza suele aliviar el peso interior.
- Un familiar.
- Un amigo.
- Un grupo de apoyo.
- Un profesional de la salud mental.
En ocasiones, el duelo se vuelve más intenso de lo esperado, y es importante saber pedir ayuda.
Permitirte nuevos comienzos sin culpa
Comenzar actividades nuevas o experimentar momentos de alegría no significa olvidar a la persona que falleció. Significa que estás dando pequeños pasos hacia la reconstrucción emocional.
El duelo es un camino personal. No hay tiempos correctos ni incorrectos. Cada paso que des, aunque parezca pequeño, forma parte del proceso.
Si has perdido a alguien, es normal que enero te resulte un mes sensible. Pero también puede ser un punto de partida lleno de significado, donde te permites:
- Recordar con cariño.
- Cuidarte con respeto.
- Aceptar tus emociones.
- Avanzar a tu propio ritmo.
- Abrirte al apoyo de otros.
Desde Funeraria A. Florido, queremos acompañarte no solo en los momentos más difíciles, sino también en el camino posterior, ofreciendo comprensión, cercanía y orientación siempre que lo necesites.
Que este 2026 sea un año en el que encuentres calma, fortaleza y luz en medio de tu proceso.


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